Defendemos a víctimas e investigados en procedimientos por estafas online, accesos ilícitos, suplantación de identidad, acoso en redes y otros delitos cometidos a través de internet.
Ejercemos la acusación particular y la defensa penal, según el lado en el que estés.
Trabajamos la evidencia electrónica para que tenga validez ante el juzgado.
Intervenimos ante los juzgados y tribunales de Madrid y su Comunidad.
Los delitos informáticos tienen reglas propias: la prueba es volátil, los autores se ocultan tras cuentas e identidades falsas y los plazos para conservar los datos son cortos. Por eso conviene actuar pronto y con un abogado que conozca tanto el Código Penal como el funcionamiento de la tecnología.
Estudiamos tu caso, te explicamos con claridad qué opciones tienes y te acompañamos durante todo el procedimiento, desde la denuncia o la primera citación hasta el juicio.
Phishing, cargos no autorizados, falsas inversiones, compras fraudulentas y fraude del CEO.
Perfiles falsos y uso de tus datos para contratar servicios o abrir cuentas a tu nombre.
Intrusión en cuentas, dispositivos o correos y difusión de datos o imágenes privadas.
Ciberacoso, stalking, amenazas, coacciones y sextorsión.
Ransomware, sabotaje de sistemas, borrado de datos y ataques a empresas.
Ataques al honor en redes sociales, foros y reseñas.
En un delito informático, lo que se hace en los primeros momentos condiciona todo el procedimiento. Un mensaje borrado, un dispositivo formateado o una reclamación tardía al banco pueden cerrar puertas que después ya no se abren.
Analizamos lo ocurrido y la documentación disponible para valorar la viabilidad.
Te indicamos cómo conservar mensajes, correos, movimientos y registros antes de que se pierdan.
Definimos la vía más adecuada: denuncia, querella, defensa o negociación.
Te asistimos ante la policía, en el juzgado y, en su caso, en el juicio.
Personas que han sufrido un fraude, una suplantación, un acceso a sus cuentas o una campaña de acoso, y también quienes han recibido una citación o han sido detenidos por hechos cometidos en internet.
Padres y tutores de menores que son víctimas de acoso, grooming o difusión de imágenes, y de menores a los que se atribuye un hecho ante la jurisdicción de menores.
Negocios afectados por ciberataques, fraudes en pagos, fugas de información o competencia desleal de antiguos empleados, y administradores investigados por estos hechos.
Es cualquier delito que se comete utilizando medios informáticos o que tiene como objetivo sistemas, datos o dispositivos. Incluye figuras muy distintas: estafas online, accesos no autorizados, daños a sistemas, suplantación de identidad, acoso a través de redes o delitos contra la intimidad y el honor cometidos en internet.
Para presentar una denuncia no es obligatorio. Sí lo es, junto con procurador, para presentar una querella o para personarte en el procedimiento como acusación particular, que es lo que permite proponer diligencias, recurrir y reclamar la indemnización.
Depende del delito. Los delitos leves y las injurias y calumnias prescriben al año, y la mayoría de los demás delitos informáticos a los cinco años o más. Aun así, conviene no esperar: los proveedores conservan los datos de conexión durante un tiempo limitado.
Es frecuente. Los tribunales españoles pueden conocer del asunto cuando el resultado se produce en España, y existen mecanismos de cooperación internacional para identificar a los responsables y seguir el rastro del dinero, aunque los tiempos son más largos.
En estos asuntos el tiempo importa: la prueba digital se pierde con facilidad. Cuéntanos qué ha ocurrido y te diremos cómo podemos ayudarte.
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